La Revolución Digital

La era digital o de la información, está marcada por el surgimiento de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) y su incorporación en praticamente todo nuestro quehacer social y económico. A pesar de que podemos rastrear sus inicios a la invención del teléfono o la televisión, la verdadera revolución digital comienza con la llegada de Internet que nos permite eliminar fronteras a través de la conectividad inmediata y el intercambio de datos masivos.

Podemos detectar varias etapas de esta revolución digital. Al principio, para usar internet debíamos contar con una computadora. Con la llegada de los teléfonos inteligentes comienza la movilidad y la gran disrupción viene con el invento de la nube que suma  la portabilidad a esta ecuación. Es decir, que teniendo una conexión a internet en mi teléfono inteligente, y un espacio en la nube, puedo acceder a mi información, y a la de todo el ciber espacio, en el momento que yo quiera desde donde me encuentre. Así que el internet, la movilidad y la portabilidad son los principales ejes de esta revolución.

El Nuevo Paradigma Digital

Con el uso de estas nuevas tecnologías viene una transformación en nuestra forma de vivir, de interactuar y de concebir el mundo. Las 3 principales características del naciente paradigma digital son la conectividad, la colaboración y la transparencia. Es importante que entendamos cómo éstas afectan e influencian el sector jurídico ya que ante todo, el derecho es la disciplina que estudia las leyes, principios y reglas que regulan la vida en sociedad y las interacciones entre las personas y si nuestras interacciones hoy soy digitales, el derecho también debe de ser digital.

Hoy más que nunca es preciso que el abogado se allegue de conocimiento de otras disciplinas que están marcando el rumbo de la era digital para que así, a través de la fusión de los conocimientos, logremos adaptar el derecho a las nuevas necesidades del siglo xxi.
Por ello, les presento las 6 áreas de especialización que generarán mayor oportunidad de innovación y valor laboral para el Abogado Digital.

1. Marketing Jurídico y Digital: sistemas de comunicación Eficientes

Podría sonar un poco redundante decir que en la era digital, la comunicación se ha vuelto digital. Sin embargo, por obvio que suene, necesitamos hacer conciencia de que existe una nueva forma de comunicarnos con clientes, ciudadanos, instituciones y es a través de los medios electrónicos y digitales. Saber esto implica que el tanto los despachos de abogados, como los poderes judiciales y académicos, incorporen las TICs y las redes sociales en su estrategia de interacción con los usuarios de sus servicios.

Por ende, en esta era generará un gran valor el abogado que no sólo sepa de derecho sino que entienda los principios de mercadotecnia tradicional así como de marketing digital y los aplique al derecho. Un abogado que sepa de las tendencias de generación de contenidos para que transmita el conocimiento jurídico por estos medios. Las interrogantes serían ¿cómo hago mi promoción y publicidad como despacho a través del marketin de contenidos con una estrategia de atracción? ¿Qué software, página o app uso para comunicarme con el cliente?

Los despachos de abogados y el Poder Judicial deben de estar al alcance de un click en el teléfono del ciudadano para garantizar un verdadero acceso a la justicia.

2. Ciberseguridad e investigación informática: Protección legal de actividades online

Decir que la actividad social se ha digitalizado implica que todas las conductas lo han hecho, incluidas las delictivas que hoy denominamos cibercriminalidad. Según un estudio del World Económico Forum y Poncmon Institute, para 2019 se espera que el costo del cibercrimen en el mundo alcance los 2 billones de dólares. Y la inversión global en el combate a la ciberseguridad ascendió a 80 mil millones de dólares en 2016.

“Los despachos de abogaos y el poder judicial deben de estar al alcance de un click en el teléfono del ciudadano para garantizar un verdadero acceso a la justicia.”

El Abogado Digital necesita conocer los términos informáticos para aplicar las figuras del derecho actual al mundo digital o en su caso, proponer nuevas figuras y legislaciones que permitan tener mayor control jurídico sobre estas interacciones en el ciber espacio.
Dicen que cuanto más tecnológica es una empresa (o institución) más fácil es entrar por la puerta grande. Así que en la medida en la que el mundo se vuelva más digital, se tendrá que fortalecer la seguridad y prevención de delitos que con la conectividad y cantidad de datos generados, se vuelven cada día más difíciles de detectar.

3. Protección de datos personales: Resguardo del derecho a la intimidad

Muy de la mano con la ciberseguridad tenemos la especialización de protección de datos personales. Hoy dejamos indiscriminadamente nuestros datos por toda la red. No solamente damos acceso a nuestros celulares (y con ello a la información que contienen) a cada aplicación en la que nos registramos sino que además, dejamos nuestra huella dactilar en algunas de ellas. ¿Quién protege las bases de datos que las contienen?
De hecho una hiper especialidad, que fusiona la ciberseguridad y protección de datos, y que según Forbes, es una de las especialidades del futuro, es la seguridad biométrica, es decir, la protección jurídica e informática de las aplicaciones o servicios que nos piden nuestras huella digital, lectura de iris etc. que cada día serán más prolíferas.

Otra razón por la cual ésta es una especialidad de tendencia es por la exigencia de transparencia, no sólo por parte de la ciudadanía sino cada vez más por ley. Todas las empresas deben de contar con una estrategia de protección de datos personales, avisos de privacidad, resguardo de bases de datos, entre otros, para evitar ser sancionados con multas, en ocasiones, millonarias.

“Para 2019 se espera que el costo del cibercrimen en el mundo alcance los 2 billones de dólares.”

4. Compliance: Curar antes la herida

Otra de las grandes tendencias que surge a partir de la transparencia es el combate a la corrupción. Vemos en el ámbito gubernamental la entrada del Sistema Nacional Anticorrupción aumenta las responsabilidades administrativas y penales para servidores públicos que cometan estos actos ilícitos.
De la misma manera, al interior de las empresas, la ley ya obliga a contar con un Oficial de Cumplimiento (Compliance Officer) que será el encargado de prevenir la corrupción en el ámbito privado y detectar posibles actos antes de que sean sancionados por la ley. Por ende la responsabilidad de los socios de las empresas y empleados también está aumentando y tendrán una gran oportunidad los abogados que se especialicen en el combate a la corrupción y el compliance (cumplimento) tanto en el ámbito público como privado.

5. Resolución alternativa de conflictos: Es mejor abogado el que evita pleitos que el que los gana

Como lo vimos en la especialidad anterior, el enfoque cambia, en la era digital, hacia la prevención y no sólo en temas de corrupción sino en todo el que hacer jurídico. En el ámbito del litigio, vemos que los sistemas de oralidad traen como estandarte la justicia alternativa que permitirá despresurizar el poder judicial.
El objetivo es evitar recurrir a instancias judiciales que sólo alargaran el tiempo y el costo para resolver una situación, por lo que cada vez más será preferido el abogado que desarrolle los conocimientos y habilidades que requieren los procesos de justicia alternativa como la mediación, el arbitraje y la negociación.

En el ámbito empresarial, el abogado desempeñará un papel de consultor en la toma de decisiones para prevenir cuestiones que después podrían salirle muy caras a las empresas por las multas que hoy imponen todas estas leyes y regulaciones por cumplir. Es decir, cada vez más empresas verán el valor de invertir en un asesor jurídico que les ayude a prevenir y para no ser sancionados posteriormente por la ley. De este forma el abogado se volverá proactivo en vez de reactivo, transformará con esto sus habilidades y el valor que ofrece en sus servicios.

6. Propiedad Intelectual: Protección del Patrimonio Digital

En una era en la que el mayor porcentaje del valor de las grandes empresas reside en sus intangibles, hace mucho sentido especializarse en la protección de la propiedad intelectual y del patrimonio digital.
En la red se comparten cantidades de información por segundo inimaginables, por lo que se vuelve cada vez más complicado rastrear la originalidad y licitud del contenido que se comparte. Los usuarios copian y pegan textos e imágenes de forma indiscriminada sin fijarse en la fuente ni dando crédito a ésta.

Asimismo existen millones de sitios de descarga ilícita de contenidos que están protegidos en propidad intelectual.

Adicionalmente cada día invertimos más en productos virtuales, como empresas y como individuos. Ya no compramos CDs, nuestra música está contenida en una cuenta a la que accedemos con usuario y contraseña. ¿Cómo calcular el valor de nuestros activos digitales? ¿Cómo heredar nuestro patrimonio digital? ¿Puedo vender una cuenta de Facebook? ¿En cuánto? Todas éstas serán interrogantes que el Abogado Digital deberá ser capaz de contestar.

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